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1000 Obras de la Humanidad. Ana Mendieta

Updated: Jun 24


1000 obras de la Humanidad

Ana Mendieta.

Alea iacta est

Ana Mendieta fue una artista conceptual, escultora, pintora y video-artista nacida en Cuba y criada en Estados Unidos. Es especialmente reconocida por sus obras de arte y performances en el marco del land art (arte terrestre).

Llegó a Estados Unidos como refugiada en 1961 cuando tenía 12 años a través de la Operación Peter Pan ( Fue una operación coordinada entre el Gobierno de los Estados Unidos, la iglesia católica y los cubanos que se encontraban en exilio, por la cual más de 14,000 niños y niñas fueron llevados de Cuba a Estados Unidos. La operación fue diseñada para transportar a los niños de padres cubanos preocupados que tenían la ideología comunista del gobierno cubano y que conocían lo sucedido con los „niños de Rusia“ enviados por la Segunda República Española a la Unión Soviética, las noticias de que ya habían escuelas de adoctrinamiento y de que al Ejercito Rebelde lo estaban también adoctrinando, añadido a todo esto lo que estaba sucediendo con la implantación de un sistema comunista en Cuba).

Ana Mendieta regreso en varias ocasiones a Cuba para recuperar sus raíces.

También viajó por México y Europa.

Desde su primera exposición individual en 1971 cuando estudiaba en la Universidad de Iowa hasta su muerte creó diversas colecciones de trabajos que incluyeron siluetas de su cuerpo creadas en barro, tierra, rocas, flores silvestres y hojas. Elaboró performances que evocaban las tradiciones populares centrándose con frecuencia en la práctica de santaería.

La santería, como culto lucumí, amigo mio, es una forma despectiva del culto propio de los afrocubanos, cuyos antepasados fueron esclavizados durante la época colonial, es decir, por los españoles, éstos bautizaron como santería, a un exceso de devoción mostrada por sus seguidores los cuales forman parte del grupo de religiones afroamericanas y sus creencias derivan directamente de la cultura y la religión yoruba, que en Cuba se sincronizaron con el cristianismo católico implantado por la Monarquía hispánica. Mendieta con estas raíces da forma a su obra santera, causando gran controversia por sus orígenes y atribuciones herejes.

Mendieta en sus piezas utilizó como elemento artístico sangre por efecto de ser un „elemento mágico y poderoso“ que evocaba el poder de la sexualidad femenina y el horror de la violencia sexual masculina. En sus fotografías autorretrato distorsionaba sus rasgos en vidrio, imaginándose a si misma goteando en sangre o disfrazada de hombre pegándose vello facial.

Ana Mendieta nació en La Habana en una prominente familia de la política y la sociedad cubana aun así creció en un ambiente de clase media. Su bisabuelo fue un general en la lucha por la independencia de Cuba frente a los españoles llegando a incendiar su propia plantación de azúcar para evitar que los españoles pudieran beneficiarse de ella.

Su padre lucho contra Fulgencio Batista, dictador, fue inicialmente partidario de Fidel Castro. La posición de la religión en la entonces Cuba era de suma importancia, tan llegando el caso que el padre de Ana fue nombrado asistente en el ministerio de estado post-revolucionario en 1959, pero a causa de sus convicciones católicas, desilusionado con el anticatolicismo de la nueva Cuba, más tarde se involucro en la organización de actividades contrarrevolucionarias.

Temiendo por la seguridad de sus hijas, en 1961 fueron enviadas a Estados Unidos. Ana tenía 12 años cuando aterrizo en el aeropuerto de Miami el 11 de septiembre y su hermana Raquel 14. Muchas de las familias de los niños involucrados tenían familia en Estados Unidos pero Ana y su hermana no. Pasaron muchas semanas en campamentos de refugiados hasta que fueron trasladadas a Iowa.

Ana Mendieta pasó seis años entre hogares de acogida e iglesias-vivienda hasta que volvieron a reunirse con su familia.

En esta etapa las palizas, la vivencia de la discriminación racial, la hambruna y soledad en el oeste de Estados Unidos aunado a la explosión de los movimientos civiles de los años 60, época en la que Ana se siente aún más desplazada de cada lugar, marcando determinantemente su personalizada aunado al maltrato, estigmatizando su figura victimaria, provocando el aislamiento, temores y desconfianzas, llevando a desarrollar una autoestima baja, depresión , ansiedad, resultando en problemas para mantener relaciones normales.

Se separa de su padre, volviendo a verle 18 años más tarde, fue encarcelado en Cuba por deslealtad a Castro, por su participación en la operación de la Invasión de Bahía de Cochinos. ( en 1961 cubanos apoyados por Estados Unidos invaden Cuba intentando formar un gobierno provisional).

Mendieta encaja su historia abrumadora, volcándola en su arte provocativo, de confrontación, discriminación, rechazo, de palizas y violaciones, no solo de género sino de etnia, religión, costumbres, razas, lengua.

En un período de sus estudios se encuentra con nuevas técnicas de aprendizaje interdisciplinarias en el arte , donde se animaba al alumnado a ir más allá de los límites tradicionales de la pintura, el grabado o la escultura, es decir, a campos emergentes como el video o el arte conceptual.

Según explicó Mendieta más tarde, en 1985 durante una conversación con Joan Marther:

„El punto de inflexión en mi arte fue en 1972 cuando me di cuenta de que mis pinturas no eran lo suficientemente reales para lo que quería, para lo que las imágenes fueran transmitidas, y por real quiero decir que quería que mis imágenes tuvieran poder, que fueran mágicas.“

En 1972 creó su primer trabajo cuerpo-tierra Grass on Woman seguido de Death of a Chicken realizado en el estudio Intermedia de la universidad.